Hay un concepto importante... Cuando uno está mal, tiene
que darse cuenta (paso 1) y ver que puede hacer para cambiarlo (paso 2). Cuando
hablamos de cambiar lo que está mal, hablamos de cambiar nuestra realidad y la
de la gente que está a nuestro alrededor.
En terapia
podríamos cambiar nuestra forma de ver las cosas -también, con otros matices, haciendo
yoga, leyendo textos espirituales, practicando algún arte o lo que sea (cada
cual...)-. Por ejemplo, aplicamos en nuestra vida de ciudad un recurso ya de
moda para subsistir; "tengo que ver a mi trabajo como un medio, tengo que
ver a mi trabajo como un medio, tengo...". Pero justamente, el cambio en
la forma de ver las cosas va a resultar sin lugar a dudas en un cambio en la
realidad. Esto es muy importante, transformar nuestra visión de las cosas.
Iba a hacer
una nota distinta al principio, para arrancar el blog digo. La escribí en
papel, tenía que ver con la locura del concepto de pagar alquiler para
vivir...algo más analítico, le dí unas vueltas, pero quedó ahí, la subiré
después…
Ahora quiero escribir algo que me contó ayer a la noche una
ciudadana de España, que se está hospedando en lo de una parienta mía, que me
indignó muchísimo. Me contó un síntoma -uno de los tantos- que muestra una
sociedad profundamente enferma.
Cuestión que
ayer a la noche esta señora nos empieza a contar a un amigo y a mí lo muy muy
mal que la están pasando en España. Lo primero que cuenta no es algo que no
veamos acá “están desalojando a todos, la gente que ahora vive en la calle es
gente trabajadora”, “les nouveaux pauvres” les dicen en Francia. Comentarios al
pasar, “la gente se suicida”, “la gente de 30 años o más sigue viviendo con los
padres, no pueden sostener una casa”, con todas las frustraciones que esto
implica.
En medio del relato mi
amigo Eduardo, “el Flaco”, hace su aporte contando una experiencia de su
estadía en España hace un año, viendo como desalojaban a una viejita de un
departamento, al momento que llegaban inversores en ostentosos autos que querían ver al dueño
para adquirir la nueva perlita inmobiliaria. Un contraste bastante feo.
Cuestión que la española
cuenta como la gente busca comida en la salida de los mercaditos, en la basura
que se tira al final del día con lo que no se vendió, y como sucedía que a
veces se peleaban fuertemente por estos restos. La solución -y esto es lo que
más me costó escuchar- , le empezaron a tirar lavandina a los restos de comida
así la gente no se peleaba más!!!!!!!! (es decir no jodían más… con esto de que
tienen hambre y no tienen plata).
Acá en Argentina vemos
mucha gente en la calle también, y los motivos dan para analizar para rato. Voy
a tratar de aportar datos de iniciativas de gente y asociaciones de distinto
tipo hacen cosas al respecto, pero el detalle de la lavandina me pareció digno
de contar. Y me pareció una buena forma de arrancar; contar cosas que ayuden a tomar
conciencia de lo que está mal, para poder cambiarlo. Porque veo alrededor mucha
resignación, o ningún cuestionamiento a nuestros sistemas de organización
social. Como dice mi padre a veces “el mundo no lo hice yo así”.
Pero no olvidemos que las
cosas que están bien o muy bien tienen una historia de lucha atrás nuestro, de
gente que puso trabajo, cabeza y esfuerzo para que las cosas estén mejor.
No pretendo con este blog
pararme en un banquillo a mostrar cosas que me indignan únicamente, con el
peligro de caer en una crítica efímera. Como un amigo querido, Diego, que me
decía que le costaba leer "las venas abiertas..." de Galeano porque cuenta mucho lo mal que están
muchas cosas pero “no propone nada” (ojo esta es la impresión de un amigo, Galeano es un groso, y aunque fueran solo "crítica" sus aportes son de sumo valor).
Pero hay algo innegable,
para poder cambiar tenemos que ver cuán disfuncional es nuestro sistema de
organización actual de producción y distribución de bienes -no sé si Marx tenía
propuestas funcionales de organización social, pero sí creo que algunas de sus
concepciones más básicas son innegables; el curso de la historia se determina
por la organización de la economía-.
Cuando mi amigo el Flaco
se estaba yendo, ví de nuevo una frase que lleva en el reverso de su remera; “No
es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad
profundamente enferma” (Krishnamurti)