martes, 23 de abril de 2013

II.- TERAPIA


  Hay un concepto importante... Cuando uno está mal, tiene que darse cuenta (paso 1) y ver que puede hacer para cambiarlo (paso 2). Cuando hablamos de cambiar lo que está mal, hablamos de cambiar nuestra realidad y la de la gente que está a nuestro alrededor. 
  En terapia podríamos cambiar nuestra forma de ver las cosas -también, con otros matices, haciendo yoga, leyendo textos espirituales, practicando algún arte o lo que sea (cada cual...)-. Por ejemplo, aplicamos en nuestra vida de ciudad un recurso ya de moda para subsistir; "tengo que ver a mi trabajo como un medio, tengo que ver a mi trabajo como un medio, tengo...". Pero justamente, el cambio en la forma de ver las cosas va a resultar sin lugar a dudas en un cambio en la realidad. Esto es muy importante, transformar nuestra visión de las cosas.
  Iba a hacer una nota distinta al principio, para arrancar el blog digo. La escribí en papel, tenía que ver con la locura del concepto de pagar alquiler para vivir...algo más analítico, le dí unas vueltas, pero quedó ahí, la subiré después…
  Ahora quiero escribir algo que me contó ayer a la noche una ciudadana de España, que se está hospedando en lo de una parienta mía, que me indignó muchísimo. Me contó un síntoma -uno de los tantos- que muestra una sociedad profundamente enferma.
 Cuestión que ayer a la noche esta señora nos empieza a contar a un amigo y a mí lo muy muy mal que la están pasando en España. Lo primero que cuenta no es algo que no veamos acá “están desalojando a todos, la gente que ahora vive en la calle es gente trabajadora”, “les nouveaux pauvres” les dicen en Francia. Comentarios al pasar, “la gente se suicida”, “la gente de 30 años o más sigue viviendo con los padres, no pueden sostener una casa”, con todas las frustraciones que esto implica.
  En medio del relato mi amigo Eduardo, “el Flaco”, hace su aporte contando una experiencia de su estadía en España hace un año, viendo como desalojaban a una viejita de un departamento, al momento que llegaban inversores  en ostentosos autos que querían ver al dueño para adquirir la nueva perlita inmobiliaria. Un contraste bastante feo.
  Cuestión que la española cuenta como la gente busca comida en la salida de los mercaditos, en la basura que se tira al final del día con lo que no se vendió, y como sucedía que a veces se peleaban fuertemente por estos restos. La solución -y esto es lo que más me costó escuchar- , le empezaron a tirar lavandina a los restos de comida así la gente no se peleaba más!!!!!!!! (es decir no jodían más… con esto de que tienen hambre y no tienen plata).
  Acá en Argentina vemos mucha gente en la calle también, y los motivos dan para analizar para rato. Voy a tratar de aportar datos de iniciativas de gente y asociaciones de distinto tipo hacen cosas al respecto, pero el detalle de la lavandina me pareció digno de contar. Y me pareció una buena forma de arrancar; contar cosas que ayuden a tomar conciencia de lo que está mal, para poder cambiarlo. Porque veo alrededor mucha resignación, o ningún cuestionamiento a nuestros sistemas de organización social. Como dice mi padre a veces “el mundo no lo hice yo así”.
  Pero no olvidemos que las cosas que están bien o muy bien tienen una historia de lucha atrás nuestro, de gente que puso trabajo, cabeza y esfuerzo para que las cosas estén mejor.
  No pretendo con este blog pararme en un banquillo a mostrar cosas que me indignan únicamente, con el peligro de caer en una crítica efímera. Como un amigo querido, Diego, que me decía que le costaba leer "las venas abiertas..." de Galeano porque cuenta mucho lo mal que están muchas cosas pero “no propone nada” (ojo esta es la impresión de un amigo, Galeano es un groso, y aunque fueran solo "crítica" sus aportes son de sumo valor).
  Pero hay algo innegable, para poder cambiar tenemos que ver cuán disfuncional es nuestro sistema de organización actual de producción y distribución de bienes -no sé si Marx tenía propuestas funcionales de organización social, pero sí creo que algunas de sus concepciones más básicas son innegables; el curso de la historia se determina por la organización de la economía-.
  Cuando mi amigo el Flaco se estaba yendo, ví de nuevo una frase que lleva en el reverso de su remera; “No es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma” (Krishnamurti)

miércoles, 9 de enero de 2013

I.- INTRODUCCIÓN

  Bienvenidos.
  El objetivo de este espacio es compartir reflexiones sobre nuestra forma de vida actual, desde una óptica que va desde lo sociológico, filosófico, antropológico, económico y jurídico a lo callejero, trivial, mundano y también, personal.
  Cada uno de nosotros es un centro receptor de inconmesurables cantidades de información, una mina llena de riqueza consciente e inconsciente, tornándose en mi caso sumamente importante compartir percepciones, ideas, reflexiones y noticias que estimo relevantes para tomar consciencia de donde y como vivimos, para así crecer y mejorar.
  En líneas generales, veo como el mercado y el comercio rigen nuestras vidas, dirigidos por centros de poder gubernamentales y privados. Como la rentabilidad y la disputa por la obtención de dinero perjudica nuestras relaciones con nosotros mismos, nuestros familiares, amigos y compañeros de trabajo, nuestros espacios recreativos, nuestro tiempo de vida, nuestra sociedad y por último, y primero a la vez, nuestra felicidad.
  SE ACABARON LOS REYES. No necesitamos gente que nos controle, no está en nuestra naturaleza. Necesitamos organizarnos para coexistir, sin hacernos daño a nosotros mismos, a los demás o a la naturaleza. Bienvenidos serán los líderes que representen los sentimientos genuinos de sus comunidades, donde su organización interna y externa deje atrás los negocios de la política.